Ensayo, Revista COMUNICA.
Primero fue la radio “mecanismo del espacio acústico postalfabético. La radio nos devuelve a las tinieblas de la mente… Mecaniza ese pozo de soledad que es el espacio acústico: El latido del corazón humano puesto en un sistema transmitido por altoparlantes derrama un manantial de soledad en el que cualquiera puede ahogarse
Después vino la televisión y el cine: “oído omnipresente y ojo móvil”, intrusos que han penetrado los dormitorios de hombre contemporáneo.
La conciencia y la mente es afectada y manipulada día y noche, cada vez durante más tiempo.
Pertenecemos al la sociedad unidimensional, donde todo pretende ser dirigido a través de los medios de comunicación, en menoscabo de una erótica de la vida se ha pretendido entronizar el principio de la muerte.
Se vive una servidumbre, una esclavitud ominosa en donde se nos prohíbe pensar y asumir nuestros verdaderos intereses y se nos inventan falsas necesidades.
Lo importante es “como influenciar a la población (opinión pública) a fin de que sigan aceptando el sistema empresarial (libertad de explotación) y se mantenga impermeable a las ideologías foráneas y subversivas (socialismo) y compre indiscriminadamente y por encima de sus posibilidades cosas que no necesitan o no le convienen