martes, 20 de abril de 2010

Relacion del Poder Político y la Opinión Pública

Maracaibo 20 de Abril de 2010

Yoselin Villarreal

17.391343

Sección: V1

Contenido: Relación entre el Poder Político y la Opinión Pública

Se considera poder político a las personas que tienen un cargo representativo dentro de un sistema de gobierno de un país y la opinión pública se define como la suma de una serie de opiniones individuales que coincide un grupo social sobre un tema de interés público en un momento determinado.

La relación que existe entre el poder político y la opinión pública se basa en la importancia que tenga un personaje político ante el público ya sea buena o mala la imagen que éste presente.

El poder político necesita de la opinión pública para gobernar de lo contrario no tenga el éxito suficiente para hacer gobierno, se puede llegar a decir que no existe gobierno sin relación publica. El poder político siempre busca intereses personales, pero tratan de omitirlo haciendo pensar que sus intereses son los intereses de la sociedad y es a allí donde la opinión crece, porque no respaldan los intereses de los políticos como tal, sino que esperan que alguien respalde sus verdaderos intereses.

Los medios de comunicación es el factor mas importante entre esta relación ya que por este se presenta el mensaje de contenido político, sea cual sea la ideología del medio por un actor, partido político o interés político y la influencia que tenga este medio; así tendrá mayor peso la opinión pública.

Para Sánchez Agesta, los medios de información hace depender la opinión pública, en gran medida cuando se habla de opinión pública se habla de de libertad de prensa, esto permite que cualquier opinión puede ser publicado por cualquier medio de comunicación.

Según Lippmann el Estado busca conformar la opinión pública a favor de quienes detentan el poder, principalmente mediante el apoyo a su gestión política. Cada funcionario, ya sea disimulándola u olvidándola, sin tener noción de lo él desea que el público sepa, todo dirigente es también, en cierto grado, un propagandista.

De cierto modo el poder político utiliza la herramienta que permiten los medios de comunicación para vender o promocionar su imagen y mientras más sea promocionado mas efecto sobre la sociedad va a tener.

La acción del Estado se presenta de forma diferente en tres tipos de regímenes políticos a distinguir.

Los regímenes totalitarios, señala Loewenstein, aspiran a algo más que a excluir a los destinatarios del poder de su participación legítima en la formación de la voluntad estatal. Su intención es modelar la vida privada, el alma, el espíritu y las costumbres de los destinatarios del poder de acuerdo con una ideología dominante. La ideología estatal vigente penetra hasta el último rincón de la sociedad estatal; su pretensión de dominar es total. Dirigida y controlada desde el aparato oficial. Por supuesto que en ellos podrá existir una opinión pública espontánea adversa al partido en el poder, pero no tendrá posibilidades de expresión en los medios de comunicación, e incluso en la comunicación directa estará restringida por la interferencia que en la vida privada: realiza el aparato policial del Estado.

Un segundo tipo de regímenes políticos que podemos abarcar con la denominación de «autoritarios», se caracteriza, siguiendo a Loewenstein, por procurar el control político del Estado por una sola persona, asamblea, comité,, junta o partido, sin pretender dominar la totalidad de la vida socioeconómica de la comunidad o determinar su actitud espiritual de acuerdo con su propia imagen. Tampoco es incompatible este sistema político con el respecto a los principios del Estado de Derecho tal como están articulados en la Constitución. Los derechos a la vida, libertad y propiedad de los destinatarios del poder están asegurados mientras no entren en colisión con el objetivo y el ejercicio del poder político. Por consiguiente, las limitaciones a la libre expresión de la opinión pública y, más aún, a la libertad para incidir en ella por parte de los medios de comunicación de masas, sólo aparecerán como salvaguardia de los objetivos y ejercicio del poder político.

El tercer tipo de regímenes presentan, en relación con la formación y expresión de la opinión pública Sobre la base del principio liberal de libertad de expresión nos encontramos con que los medios de información aparecen en manos de los particulares normalmente en forma de empresas privadas con base capitalista, con la incidencia sobre dichos medios de partidos y grupos de presión. No obstante, como señala Duverger, son raros los países democráticos en donde el Estado no controle algún medio de información. A esto podría añadirse el comentario que hace dicho autor sobre la mayor dependencia de dichos medios en relación al Estado, cuanto más modernos son (radio y televisión), a diferencia de los más antiguos (prensa). Conviene aclarar, por otra parte, que cuando nos referimos al control por el Estado nos estamos refiriendo al control que puedan ejercer los órganos de éste que se encuentran en el tradicionalmente llamado poder ejecutivo.